¿Cómo actuar si pierdes el control de tu auto en la ruta?

Cinco consejos vitales para mantener la calma y recuperar el control.

La experiencia de perder el control de un vehículo en la ruta puede ser aterradora, pero saber cómo reaccionar en ese momento crítico puede marcar la diferencia entre un incidente menor y uno grave. En Vazquez Auto queremos darte 5 consejos para enfrentar esta situación con calma y seguridad.

1. Mantén la calma: En el momento en que sientas que estás perdiendo el control, es fundamental conservar la calma. Evita frenar bruscamente o girar el volante con fuerza, ya que esto puede empeorar la situación.

2. Sujeta firmemente el volante: Mantén las manos en el volante con firmeza, pero evita hacer movimientos bruscos. Si tu auto comienza a deslizarse, gira suavemente en la dirección del deslizamiento para ayudar a recuperar el control.

3. Desacelera gradualmente: Si es posible, reduce la velocidad del vehículo de manera suave y progresiva. Evita frenar repentinamente, ya que esto puede provocar que el auto patine o derrape.

4. Utiliza técnicas de corrección: Si te encuentras en una situación de sobreviraje (cuando las ruedas traseras no siguen el mismo trayecto que las delanteras y esto hace que el vehículo gire demasiado, más conocido como derrape o trompo) o subviraje (cuando el vehículo no gira lo suficiente y la trayectoria es más abierta, como si al entrar en una curva, el vehículo quiere seguir en línea recta), aplica las técnicas adecuadas para corregir la trayectoria del vehículo y recuperar el control.

El sobreviraje puede darse por baja adherencia de los neumáticos (por mal estado de los mismos o por lluvia) o por un cambio brusco en la dirección. En esta situación debes aflojar el pie del acelerador, pero sin soltarlo, y hacer contravolante, es decir, girar el volante hacia el lado contrario de la curva. Si el vehículo tiene tracción delantera, hay que pisar el acelerador un poco más fuerte y el contravolante debe ser más suave.

El subviraje se produce, sobre todo, por la inercia cuando se entra en la curva a una velocidad excesiva, o cuando los neumáticos delanteros están en mal estado, por un pavimento deslizante, o por una dirección imprecisa. Para corregirlo, basta con dejar de acelerar y pisar el freno ligeramente, sin girar demasiado el volante.

Si el vehículo no tiene sistema de ABS, hay que soltar el acelerador e ir dando pequeños toques en el freno.

5. Conoce tu vehículo: Familiarízate con las características de tu auto, como el sistema de frenos antibloqueo (ABS) o control de estabilidad (ESP), y comprende cómo utilizarlos en situaciones críticas.

Si estás considerando adquirir un vehículo y necesitas asesoramiento sobre los sistemas de conducción que trae cada modelo, no dudes en contactarte con nuestros asesores de venta. 

¡Conduce con responsabilidad y confianza!